Huéneja
Es una localidad del Marquesado del Cenete o Zenete, con una larga historia e importante patrimonio: baños árabes, castillo, importante iglesia parroquial de Santa María de la Anunciación, ermita de la Virgen de la Presentación...
| País
España |
| Región Histórica
Granada |
| Provincia
Granada |
Localización y relieve[editar | editar código]
Se sitúa en la comarca del Cenete, en la provincia de Granada, pero limitando con la provincia de Almería, Región Histórica de Granada, España. Por la localidad pasa el río Izfalada o Huéneja.
Su término municipal se extiende desde las cumbres de Sierra Nevada situada al sur, continuando por el altiplano del Cenete, Hasta la Sierra de Baza al norte, por ello su altitud oscila entre los 2594 m y los 1000 m, levantándose el núcleo urbano a unos 1151 m sobre el nivel del mar. Aquí se entiende por qué durante ciertos periodos se le llamó Región de la Alta Andalucía a la Región de Granada.
Historia[editar | editar código]
El territorio de Huéneja ha sido poblado desde la más remota antigüedad, gracias a su abundancia de agua, sus tierras fértiles, su emplazamiento en una zona estratégica y la explotación de los recursos de Sierra Nevada.
Prehistoria[editar | editar código]
Hubo asentamientos humanos desde la época del Argar, periodo del que nos han llegado abundantes restos arqueológicos y sepulturas próximos al núcleo urbano.
Dominación islámica y reinos de Granada I y II[editar | editar código]
En este periodo se construyó el castillo de Reniha o Guenichea.
Durante el Reino de Granada II o Nazarí tuvo unos baños inspirados en los romanos. la estancia de Boabdil, último rey de Granada habitó en las alquerías de Huéneja desde el día 27 de septiembre al 3 de octubre de 1490.
Reino de Granada III (1492-1833)[editar | editar código]
Tras la Reconquista terminada por los Reyes Católicos, en 1491, el rey Fernando concedió esta villa al alcaide de Fiñana, don Álvaro de Bazán, el 20 de junio de 1492. Posteriormente, los reyes concedieron la villa a don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza por su participación en la Guerra de Granada, reintegrándose así en el Marquesado del Cenete.
Tras la rebelión de los moriscos, en la que tomaron parte activa los habitantes del Zenete, los moriscos fueron expulsados, ocupando este lugar los antepasados aragoneses, levantinos... de los actuales pobladores.
La población y la economía se fue recuperando tras esta terrible rebelión y consecuencias posteriores. La riqueza que iba creciendo se manifiesta en espléndidas construcciones como la iglesia parroquial , el santuario, casas señoriales…
Mejora y ampliación de las infraestructuras de riego[editar | editar código]
En este periodo se crearon nuevas infraestructuras de riego y se adaptaron otras musulmanas que habían quedado anticuadas. La balsa de S Marcos, situada a poca distancia del núcleo urbano, algo más al norte que este, es un enorme estanque construido en 1.691, que consta de dos relojes de sol para controlar las horas de riego.
Periodo de la Región de Granada (1833-década de 1980)[editar | editar código]
El crecimiento demográfico y económico iniciado durante el periodo anterior se mantiene durante el Plantilla:Siglo como demuestran sus construcciones, molinos, talleres...
En este periodo fue creada una línea férrea que aportó riqueza a la comarca y a Huéneja con su propia estación compartida con Dólar.
Entre finales de la Región de Granada y el inicio de la pertenencia a Andalucía con capital en Sevilla se comenzó la planificación y construcción de la presa o balsa de Huéneja, destinada a mejorar y actualizar los regadíos.
A final de este periodo comienza la emigración buscando un futuro mejor.
Actualidad[editar | editar código]
En la década de los años 80 del siglo XX, fue eliminada la Región de Granada y sus instituciones, competencias e incluso algunas industrias regionales fueron trasladadas a Sevilla y la vecina Andalucía, desapareciendo así la tradición regional que existía desde hacía unos mil años.
La emigración masiva que vacía los pueblos se mantuvo
En la actualidad se están realizando esfuerzos para crear nuevamente la riqueza perdida.
Patrimonio[editar | editar código]
Castillo[editar | editar código]
Fue una importante fortaleza de la que quedan pocos restos, como tramos integrados en las viviendas de la localidad. Precisamente, el monumento, da nombre al barrio que hoy ocupa su solar, barrio del Castillo.
Baños Árabes[editar | editar código]
Edificio situado en la calle del Agua que tiene planta cuadrada dividida en cuatro salas rectangulares, tres paralelas y otra transversal en un extremo. Son obra de los siglos XII y XIV, posiblemente mazaríes. conservados en buen estado. Tras la Reconquista del Reino de Granada II siguieron usándose durante el siglo XVI, precisamente el Marqués del Cenete cobraba una generosa renta cada año.
Sus poderosos muros sostienen bóvedas y arcos diversos.
Iglesia de la Virgen de la Anunciación[editar | editar código]
El templo fue construido en el siglo XVII sobre las ruinas de la primitiva iglesia. Su estilo es Mudéjar Granadino.
Su fábrica consiste en cajones de mampostería (trozos de muro que se levantaron con piedras irregulares unidos con mortero) encintados con ladrillo.
La cubierta es un tejado realizado con tejas inspiradas en los ímbrices romanos.
La torre es de planta cuadrada, muy sólida, elaborada en materiales similares a los del resto del templo. El cuerpo superior, el de campanas, consta de cuatro vanos cerrados en su parte superior con arcos de medio punto inscritos en rectángulos rehundidos llamados alfiz.
Las dos portadas son sencillas, formadas por simples arcos de medio punto elaborados en ladrillo, pero la de los pies se complementa algo más arriba con una hornacina entre pilastras toscanas que sostienen un frontón triangular partido, por tanto es obra de estilo Barroco Granadino, saliendo del frontón partido se eleva un hermosos escudo eclesiástico esculpido en piedra, y debajo de la hornacina se colocó una lápida con el nombre del obispo de Guadix en el año 1634.
Su planta es de tres naves separadas por arcos de medio punto, con capilla mayor separada por un gran arco toral de medio punto también.
El interior es espléndido por la hermosísima armadura de par y nudillo con tirantes pareadas elaborada en estilo Mudéjar Granadino que cubre la nave central.
La armadura de la capilla mayor también es de estilo Mudéjar Granadino, pero más sencilla.
Obras de arte[editar | editar código]
El templo estuvo dotado de magníficos retablos e imágenes de gran calidad artística, muchos de ellos de estilo Barroco Granadino, que fueron destruidos en el desgraciado periodo de la Guerra Civil por intolerantes.
En tiempos posteriores a la guerra el templo se fue llenando nuevamente de imágenes y se levantó un retablo mayor de líneas clásicas.
Ermita de la Virgen de la Presentación[editar | editar código]
Fue construida a finales del siglo XVI y reformada posteriormente. Pertenece al estilo Mudéjar Granadino.
Su fábrica consiste en muros formados por cajones de mampostería encintados en ladrillo que en la fachada fueron enlucidos posteriormente perdiendo su gracia original.
La portada, de ladrillo, consiste en un arco de medio punto sobre dos pilastras toscanas, que está enmarcada entre otras dos pilastras muy simples. encima muestra una pequeña hornacina flanqueada por dos ventanas con rejas tradicionales granadinas de gran elegancia.
La torre tiene dos cuerpos coronados por un vistoso chapitel ochavado.
Su planta consiste en una única nave con dos calillas laterales. Su techumbre consiste en una hermosísima armadura Mudéjar Granadino, con tirantes y cuadrales dobles espléndidamente labradas
Obras de arte[editar | editar código]
Conserva un espléndido retablo mayor con líneas de un Barroco Granadino primitivo, que consta de dos cuerpos, divididos en tres calles verticales, situados sobre sotabanco. Las columnas pareadas que separan las calles están entorchadas, es decir, parecen como si hubieran sido retorcidas haciendo girar en torno a ellas las aristas que recorren longitudinalmente sus fustes. Las calles laterales se completan con cuatro hornacinas que contienen imágenes católicas, mientras que la central presenta un gran arco que comunica con el camarín de la Virgen. El retablo se corona por un ático formado por un frontón triangular, rematado en abundante decoración, en cuyo tímpano se labró un relieve policromado del Padre Eterno; sobre las calles laterales se alzan una serie de pequeños remates y ángeles.
Las capillas laterales se decoran con pinturas murales, algunas de gran belleza.
Alberga la imagen de esta advocación de la Virgen, que es la patrona de la localidad.
Ermita de San Francisco Serrano[editar | editar código]
Se encuentra ubicada en el interior de la localidad, muy próxima al castillo de la villa.
Es un pequeño templo moderno pero realizado con buena factura y calidad estéticas. Se encuentra ubicada en el interior de la localidad, muy próxima al castillo de la villa. Su planta es de una sola nave rectangular cubierta por una armadura de estilo Neomudéjar.
Arquitectura popular[editar | editar código]
Huéneja cuenta con casas muy hermosas con influencias almerienses y murcianas, muchas de ellas disponen en la parte superior unos atrojes, cámaras o graneros (según el lugar de la Región de Granada en que se esté) que estaban destinados a almacenar alimentos y grano protegidos de la humedad y animales.
Numerosas viviendas conservan buenos ejemplos de rejas tradicionales y artísticas barandas de balcones elaborados con forja y o fundición y sus piezas unidas con remaches o emplomados.
La fachadas conservan algunos de los grandes aleros tradicionales, a veces sostenidos por tornapuntas.
La cultura y sentimiento popular nos ha dejado sencillas pero hermosas obras que embellecen calles y tinaos parecidos a los de la vecina Alpujarra.
Personajes ilustres[editar | editar código]
S. Francisco Serrano de Frías (1695-1748), que fue beatificado en 1.893 y canonizado en el año 2.000. Ingresó en los dominicos en el monasterio de Santa Cruz la Real en Granada. En el año 1.725 marchó a Filipinas, y trece años después se fue como misionero a China, donde permaneció 11 años. Fue hecho preso y, mientras estaba prisionero en Futsheu, fue nombrado obispo de Tipasa y pronto fue ejecutado mediante asfixia tapándole la boca y la nariz.
Otro personaje ilustre fue Moisés Gómez Martínez, en cuya memoria se instaló una lápida.